viernes, 31 de agosto de 2007

10 preguntas para un felicitado

Recibo frecuentemente distintas consultas que no puedo contestar, y muy de vez en cuando tengo algunas inquietudes que no logro solucionar.

1) Una amiga me manda un mensaje al celular “Estoy en el subte y hay un ciego con reloj! Me querés decir cómo hace para ver las agujas?

2) Hace poco me preguntaron :”Por qué en la sección “Flashes deportivos” (de lanacion.com) siempre hay chicas mostrando las tetas?”

3) Qué hubiera sido de la historia universal si algunas personas no hubieran nacido? Para bien o para mal ( tipo Marx, Hitler, Perón, me entendieron....)

4) Por qué como pescado una vez por semana si no me gusta?

5) Esta muy mal si no me baño TODOS los días de mi vida?

6) Seven o pepsi? ( jaja maggie)

7) Por qué siempre se me pegan las canciones que me da vergüenza saber?

8) Por qué acabo de aceptar que me “envíen sin gasto adonde le resulte más cómodo y en el horario que ud. prefiera” una tarjeta de crédito santanderriovisalanpassinternacional?

9) Por qué en vez de leer algún libro que no leí nunca leo y releo los mismos?

10) Por qué siempre que me olvido de hacer algo del laburo me acuerdo a la mitad de la noche ?

miércoles, 29 de agosto de 2007

Cosas que me dicen mis perras sin hablarme

1- que tengo un carácter demasiado débil (cuando se refugian abajo de mi cama cada vez que se mandan una cagada)
2- que soy demasiado impaciente (cuando les tiro de la correa para que dejen oler algo que encuentran en la calle)
3-que me tengo que comprar una cama más grande (cuando se les ocurre a las dos que estaria bueno dormir en mi cama toda la noche)
4-que me voy a convertir en una vieja solterona de esas que hablan demasiado de sus perros (cuando se me ocurrio escribir esto)

lunes, 27 de agosto de 2007

Será cierto?

En una de mis numerosas entradas a lanacion.com.ar del dia de la fecha descubrí lo siguiente:

Se anda diciendo que este es el blog de Hurley de Lost .

De nada!

Me pregunto:

Ayer, como todas la noches iba a sacar a pasear a Pampa. Me pongo la campera, se da cuenta que habia llegado el momento,salto,salto, emoción, agarro una bolsita, las llaves, salgo, llamo al ascensor, llega, me doy vuelta y me la había olvidado a Pampa adentro de casa. Abro la puerta y ahí estaba mirándome con la correa puesta, su cara negra y su hocico canoso.
Qué clase de madre voy a ser?

domingo, 26 de agosto de 2007

Un cronopio como él....

Hay que ser relamente idiota para... Julio Cortázar

Hace años que me doy cuenta y no me importa, pero nunca se me ocurrió escribirlo porque la idiotez me parece un tema muy desagradable, especialmente si es el idiota quien lo expone.Puede que la palabra idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calentita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como tonto, lelo o retardado y que después los mismos amigos opinen que uno se ha quedado corto. En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo. Lo triste es que todo va malissimo cuando uno es idiota, por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla. Me divierto o me conmuevo enormemente, los diálogos o los gestos o las danzas me llegan como visiones sobrenaturales, aplaudo hasta romperme las manos y a veces me lloran los ojos o me río hasta el borde del pis, y en todo caso me alegro de vivir y de haber tenido la suerte de ir esa noche al teatro o al cine o a una exposición de cuadros, a cualquier sitio donde gentes extraordinarias están haciendo o mostrando cosas que jamás se habían imaginado antes, inventando un lugar de revelación y de encuentro, algo que lava de los momentos en que no ocurre nada más que lo que ocurre todo el tiempo.
Y así estoy deslumbrado y tan contento que cuando llega el intervalo me levanto entusiasmado y sigo aplaudiendo a los actores, y le digo a mi mujer que los mimos checos son una maravilla y que la escena en que el pescador echa el anzuelo y se ve avanzar un pez fosforecente a media altura es absolutamente inaudita. Mi mujer también se ha divertido y ha aplaudido, pero de pronto me doy cuenta (ese instante tiene algo de herida, de agujero ronco y húmedo) que su diversión y sus aplausos no han sido como los míos, y además casi siempre hay con nosotros algún amigo que también se ha divertido y ha aplaudido pero nunca como yo, y también me doy cuenta de que está diciendo con suma sensatez e inteligencia que el espectáculo es bonito y que los actores no son malos, pero que desde luego no hay gran originalidad en las ideas, sin contar que los colores de los trajes son mediocres y la puesta en escena bastante adocenada y cosas y cosas. Cuando mi mujer o mi amigo dicen eso --lo dicen amablemente, sin ninguna agresividad-- yo comprendo que soy idiota, pero lo malo es que uno se ha olvidado cada vez que lo maravilla algo que pasa, de modo que la caída repentina en la idiotez le llega como al corcho que se ha pasado años en el sótano acompañando al vino de la botella y de golpe plop y un tirón y no es mas que corcho. Me gustaría defender a los mimos checos o a los bailarines tailandeses, porque me han parecido admirables y he sido tan feliz con ellos que las palabras inteligentes y sensatas de mis amigos o de mi mujer me duelen como por debajo de las uñas, y eso que comprendo perfectamente cuánta razón tienen y cómo el espectáculo no ha de ser tan bueno como a mí me parecía (pero en realidad a mí no me parecía que fuese bueno ni malo ni nada, sencillamente estaba transportado por lo que ocurría como idiota que soy, y me bastaba para salirme y andar por ahí donde me gusta andar cada vez que puedo, y puedo tan poco). Y jamás se me ocurriría discutir con mi mujer o con mis amigos porque sé que tienen razón y que en realidad han hecho muy bien en no dejarse ganar por el entusiasmo, puesto que los placeres de la inteligencia y la sensibilidad deben nacer de un juicio ponderado y sobre todo de una actitud comparativa, basarse como dijo Epicteto en lo que ya se conoce para juzgar lo que se acaba de conocer, pues eso y no otra cosa es la cultura y la sofrosine. De ninguna manera pretendo discutir con ellos y a lo sumo me limito a alejarme unos metros para no escuchar el resto de las comparaciones y los juicios, mientras trato de retener todavía las últimas imágenes del pez fosforescente que flotaba en mitad del escenario, aunque ahora mi recuerdo se ve inevitablemente modificado por las críticas inteligentísimas que acabo de escuchar y no me queda más remedio que admitir la mediocridad de lo que he visto y que sólo me ha entusiasmado porque acepto cualquier cosa que tenga colores y formas un poco diferentes. Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme de la cuadriculada vida, y entonces el recuerdo de lo que he amado y gozado esa noche se enturbia y se vuelve cómplice, la obra de otros idiotas que han estado pescando o bailando mal, con trajes y coreografías mediocres, y casi es un consuelo pero un consuelo siniestro el que seamos tantos los idiotas que esa noche se han dado cita en esa sala para bailar y pescar y aplaudir. Lo peor es que a los dos días abro el diario y leo la crítica del espectáculo, y la crítica coincide casi siempre y hasta con las mismas palabras con o que tan sensata e inteligentemente han visto y dicho mi mujer o mis amigos. Ahora estoy seguro de que no ser idiota es una de las cosas más importantes para la vida de un hombre, hasta que poco a poco me vaya olvidando, porque lo peor es que al final me olvido, por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia. Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde, o el olor de un vagón de tren cuando uno entra y se tiene un billete para un viaje de tantas horas y todo va a ir sucediendo prodigiosamente, el sándwich de jamón, los botones para encender o apagar la luz (una blanca y otra violeta), la ventilación regulable, todo eso me parece tan hermoso y casi tan imposible que tenerlo ahí a mi alcance me llena de una especie de sauce interior, de una verde lluvia de delicia que no debería terminar más. Pero muchos me han dicho que mi entusiasmo es una prueba de inmadurez (quieren decir que soy idiota, pero eligen las palabras) y que no es posible entusiasmarse así por una tela de araña que brilla al sol, puesto que si uno incurre en semejantes excesos por una tela de araña llena de rocío, ¿qué va a dejar para la noche en que den King Lear? A mí eso me sorprende un poco, porque en realidad el entusiasmo no es una cosa que se gaste cuando uno es realmente idiota, se gasta cuando uno es inteligente y tiene sentido de los valores y de la historicidad de las cosas, y por eso aunque yo corra de un lado a otro del Bois de Boulogne para ver mejor el pato, eso no me impedirá esa misma noche dar enormes saltos de entusiasmo si me gusta como canta Fischer Dieskau. Ahora que lo pienso la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en una pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua. La idiotez debe ser una especie de presencia y recomienzo constante: ahora me gusta esta piedrita amarilla, ahora me gusta "L'année dernière à Marienbad", ahora me gustas tú, ratita, ahora me gusta esa increíble locomotora bufando en la Gare de Lyon, ahora me gusta ese cartel arrancado y sucio. Ahora me gusta, me gusta tanto, ahora soy yo, reincidentemente yo, el idiota perfecto en su idiotez que no sabe que es idiota y goza perdido en su goce, hasta que la primera frase inteligente lo devuelva a la conciencia de su idiotez y lo haga buscar presuroso un cigarrillo con manos torpes, mirando al suelo, comprendiendo y a veces aceptando porque también un idiota tiene que vivir, claro que hasta otro pato u otro cartel, y así siempre.

viernes, 24 de agosto de 2007

Comunista undercover

Please, el acto fallido que tuve recien:
para ingrear al sistema del trabajo tengo que escribir la palabra "sistemas" y me distraje y en lugar de eso escribi "resistencia". Te lo juro por esta .
MIEDO.

Cosas fáciles que se me hacen imposibles

(porque uno no siempre es taaan brillante como aparenta)

-entender los “abra aquí” de los paquetes de galletitas.

-poner en el sentido correcto los sellos de mano; siempre los pongo al revés.

-rotar una foto, no hay con que darle, la roto y me queda más dada vuelta de lo que estaba.

-salir del subte por la salida mas conveniente , más de una vez llegué a sospechar que me cambiaban una calle por otra….sí, parece que soy el centro del mundo.(Pero de verdad a veces siento que soy una Truman y que tengo un Truman Show, que está al borde de ser levantado por el bajo rating).

-dar indicaciones sobre cómo llegar a lugares.

-entender el funcionamiento de un lavarropas.

-prender el horno. ( sí, sí también odio cocinar, soy la mujer perfecta)


Igualmente, en mi defensa, debe haber millones de cosas difíciles que hago parecer fáciles gracias a la destreza y gracia naturales que tengo (como que por ejemplo, pese a mi miopía, te enebro una aguja en 4 segundos)

jueves, 23 de agosto de 2007

Quién te crees que sos?

Me pasó que me dije: “tengo que aprovechar estos días de vacaciones (no míos sino de mi jefa que zafó de Dean por un pelito, hablando de pelito, el Dean le debe haber destrozado el brushing) para postear algo copadisimo” y por copadisimo me refiero a algo que nos cambie la vida, casi nada eh. Pasa que el Camino del Inca que hice en marzo me dejó esa impresión de que (vaya a saber uno porqué) podía lograr todo lo que me propusiera. Ahora que pienso no? Al Machu Picchu llegué ultima, con asma y pagué para que me llevaran mi mochila….es hora de bajar un pocos mis aspiraciones.Creo.

miércoles, 22 de agosto de 2007

(sanas) adicciones laborales

Mientras trabajo soy adicta a:

1-café , café, café
2-darle sin cesar al boton de “enviar y recibir” del Outlook
3-darle sin cesar al boton “check mail now” del gtalk
4-a los escalopes
5-abro el internet explorer cada 35 segundos y pongo lanacion.com.ar o clarín.com y cierro.

Después, llego a casa y no tomo café, raramente chequeo mails, menos todavía como escalopes y no leo el diario.

martes, 21 de agosto de 2007

Que cortos son los fines de semana largos....

Y que largas las semanas cortas

jueves, 16 de agosto de 2007

Bipolarismo fashion

Ayer me compré unas botas. Cuando llegué a casa no me gustaban más.
Me las puse hoy y me gustan.
Mañana les cuento.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Que orgullo!

Basicamente este blog es un dialogo entre tu y moi pero queria dejar registrado este momento tan importante para tu carrera


C a r o l i n dice:
me manda mail una amgia dcinedo que van a editar una revista de calidad al estilo playboy argentia para artistas no reconodios todvia por el publico masivo y son fotos eroticas.


La abuela se muere de la emocion cuando la vea!!!

martes, 14 de agosto de 2007

A whole new meaning del despiste

Advierte que perdió una pierna 2 km después

Un motociclista se golpeó contra una barrera, pero anestesiado por el violento choque siguió camino

TOKIO (AFP) - Un motorista japonés perdió una pierna al golpearse contra una barrera y no se dio cuenta hasta dos kilómetros después, informaron medios locales. Kazuo Nagata, de 54 años, transitaba con un grupo de amigos por la región de Shizuoka (centro del archipiélago) cuando se golpeó contra una barrera que divide los dos sentidos de la autopista. Como consecuencia, se seccionó la pierna, pero anestesiado por el choque y la rapidez del corte siguió camino sin problemas. No se dio cuenta hasta girar dos kilómetros más adelante. Según la edición en internet del periódico Mainichi Shimbun , los amigos del accidentado dieron media vuelta para recuperar la extremidad, que fue llevada al hospital junto al herido.

lunes, 13 de agosto de 2007

Dos de cal y dos de arena

Pequeñas cosas que nos facilitan la vida :

-el cosito que saca los ganchos de abrochadora: lo peor no es cuando se te rompe la uña tratando de sacar uno de esos ganchos sino como el muy hachedepé se te clava entre la uña y la piel al mejor estilo sayid republican army iraqui
-mi teclado nuevo que además de ser negro y canchero te permite, tocar un botón y abrir la calculadora, tocar otro y abrir el Outlook, tocar otro y subir el volumen, tocar otro y bajar el volumen, tocar otro y poner play/pause, tocar otro y arrancar el explorer, tocar otro y actualizar la pagina, tocar otro e ir para la página web anterior, tocar otro e ir para la pagina web siguiente, tocar muchos mas y escribir todas estas boludeces.

Pequeñas cosas que nos arruinan la vida:

-buscar la puntita de la cinta scotch sintiendote una imbecil para que al encontrarla se te rompa y tener que empezar la lucha de nuevo
-lo mismo con el tema del rollo de papel higienico, hay unos medio berretas que no tienen bien definido donde empiezan y cuando querés abrirlo rompes tipo mil capaS de papel.

viernes, 10 de agosto de 2007

Prueba superada!

Ayer estuve consumiendo 9 minutos de crédito explicándole a mi papá como adjuntar un archivo a un mail y no perdí la paciencia.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Decidido

Hoy no quiero trabajar! Pero tengo que disimular asi no me piden nada....

viernes, 3 de agosto de 2007

Para inmortalizar

Las fases del Fernando

Fase 1: digestiva / relaxing
Fase 2: entonada
Fase 3:de la cabeza
Fase 4: rompo todo
Fase 5: pedo negro
Fase 6: embarazo
Fase 7: aborto
Fase 8: te abrocho el culo
Fase 9: te hago el ojete (gracias por la rima carolin!)

jueves, 2 de agosto de 2007

La culpa es tuya

El sentimiento de culpa al igual que el utero y los ovarios distingue a los hombres de las mujeres pero esto ya es el limite:
la princesa carolin (que de princesa solo tiene el nombre) me comento recien lo siguiente:

Carolin dice:
puedo decir uan cerdada?
Moi dice:
adelante princesa
Carolin dice:
me meti los dedos en la nariz y me dio culpa

lunes, 30 de julio de 2007

Pre-olimpico (?)

No se que le pasa mi mamá ultimamente. Se la pasa mirando canales de deporte y grita/seemociona/sufre/festeja por igual con un partido de golf, de futbol o de tenis.
No hay referi que se salve.

jueves, 26 de julio de 2007

Les cuento un cuento?

Escrito hace algunos años.....(algunos ya lo conocen quizas)
Insomnio


“Me atormenta tu amor que no me sirve de puente
porque un puente no se sostiene de un solo lado”
Julio Cortázar, Rayuela


Se dio cuenta de que no había podido dormir en toda la noche recién cuando comenzaron a entrar por las hendijas de la persiana mal cerrada las primeras luces del día. Igualmente no podía afirmar con rigor científico que había pasado toda la noche despierta. Le costaba distinguir la realidad de los sueños y más aún esos momentos donde uno no está del todo dormido ni del todo despierto. Dio algunas vueltas más en la cama hasta que se convenció de que no iba a poder volver a dormir. Había demasiado silencio y odiaba el silencio porque la hacía pensar. Intentaba siempre estar ocupada en algo para evitarlo pero a esas horas de la mañana de un domingo de invierno no había mucho por hacer para distraerse. Atravesó su diminuto departamento y llegó hasta la cocina. Allí se encontró con el desorden de una larga semana: cacerolas, platos, tazas, vasos sucios y apilados. No tuvo otra opción que posponer su desayuno para más tarde, antes debía poner un poco de orden. Mientras tanto pensaba que le gustaría ser como vos y poder inventarse mil vidas. Poder decirle a la gente que se llama de otra manera y tener una vida distinta cada día. Muchos pueden pensar que eso sería mentir. Ella sabe que no, que la única manera de que vos te percataras de su existencia era esa: planear una vida y esperar encontrarte en alguno de sus caminos porque en esta que a ella le había tocado vivir era imposible. Mentir es otra cosa, es lo que ella hace todos los días. Es raro, porque desde chica le costaba decir mentiras. Nunca pudo. Su cara la delataba y a medida que fue creciendo empeoró: ahora no solo la delataba la cara sino que además la voz y las manos le empezaban a temblar. Que carga la de llevar incorporado el detector de mentiras adonde fuera!
Había decidido esa misma noche que ya no te vería más, pero sabia que se trataba de esa clase de promesas de las que uno esta convencidísimo por la mañana (sobre todo después de una noche de insomnio) pero que con el pasar de las horas perdían esa importancia de vida o muerte y se podían quebrar sin cargo de conciencia.
Terminó de ordenar todo, se dio una ducha y salió, decidida a no buscarte y a no encontrarte por las calles. Tuvo suerte, no había tantos valientes en la ciudad que se animaran a salir cuando el termómetro marcaba temperaturas bajo cero. Caminó unas cuadras sin rumbo fijo, pero evitando tomar la avenida que la llevara a tu casa. Todos los negocios estaban cerrados, de vez en cuando se cruzaba con algún peatón que paseaba a su perro de mala gana o con alguna “señora-bien” que salía de escuchar misa como si de esa manera le perdonaran el hecho de estar peleada con su hermano o la cantidad de críticas, y no hablo de las constructivas sino de las dañinas e infundadas, que había realizado esa semana
Seguía caminando con la mente en blanco y de pronto ahí te vio, en ese bar, tomando un café como si nada, como si no fueras la causa de su insomnio, sonriendo con cara de haber dormido toda la noche. ¿Qué hacías ahí? No era la clase de bar al que ibas y menos tan lejos de la zona que frecuentas.”Es una prueba del destino” pensó y se rió, ella no creía en esas cosas. Tenía dos opciones: saludarte o seguir de largo. Total vos estabas leyendo un libro, ni te darías cuenta y aparte hacía muy pocas horas que había realizado esa promesa y todavía le daba pudor romperla, pero qué culpa tenía ella si había hecho todo lo posible por no ubicarte: se fue de su casa para no estar pendiente del teléfono (no de que sonara porque no la ibas a llamar, nunca lo hacías, sino porque quería evitar todo impulso que la llevara a marcar tu número) y caminó por calles insólitas, de esas por las que los días de semana están llenas de abogados pero que los fines de semana están desiertas y ahí estabas vos en el único bar abierto. No, no podía frenar saludarte, cada paso que daba hacia la puerta la convencía aún más de eso pero no lo podía evitar, hacía días que venia planeando este encuentro y tu cuerpo era como un imán para el de ella. No se daba cuenta que así como la atraías, te dabas vuelta y la rechazabas.
Levantaste la vista. La habrás visto? Por tu expresión podría pensar que no, pero cuántas veces la habías engañado sin palabras, con un solo gesto o una sola mirada. Siguió caminando, esquivando torpemente las mesas vacías. Decidió sentarse en la última mesa. Los mozos la miraban con mala cara, podría ser más considerada. La única persona que no se había percatado de su presencia eras vos o por lo menos eso demostrabas: no despegaste la vista de tu libro en todo su trayecto, ni siquiera cuando tuvo que correr alguna silla que le interrumpía el paso. ¿Qué estarías leyendo? ¿Qué verdad absoluta te estaría revelando ese libro que te absorbía? Llevabas un buen tiempo allí, lo suficiente para tomarte un café con leche y fumar más de diez cigarrillos.
Al principio te miraba disimuladamente pero al comprobar que el exterior no alcanzaba a perturbarte comenzó a observarte detenidamente, tal vez como nunca lo había hecho porque ya no sentía la amenaza de tus ojos, demasiado ocupados en leer cada palabra que aparecía ante ellos. En cualquier otra ocasión no hubiera podido soportar mirarte fijamente pero ahora ya no estabas allí con ella. Generalmente tenia esa impresión cuando estaba con vos, siempre estabas lejos pero nunca tanto como en ese momento. Tenía la impresión de que te miraba a través de uno de esos vidrios que había visto en tantas películas que de tu lado era espejo y del de ella ventana. Sintió que su vida era así tal vez. Ella miraba pero nadie podía verla.De pronto, sin ningún gesto que lo anunciara, miraste el reloj y rápidamente pediste la cuenta. El mozo se acercó a tu mesa y le pagaste lo que correspondía. Te estabas yendo, esta podría ser su última oportunidad de decirte tantas cosas. Tomó coraje y se levantó decidida a hacerlo pero en su apuro no se dio cuenta que un mozo venia hacia ella con una bandeja cargada de cafés y medialunas. Chocaron y volaron casi instantáneamente, platos, tazas, medialunas, azucareras. Unos segundos después cuando pudo finalmente incorporarse, levantó la vista pero vos ya no estabas. ¿Cómo habías hecho para irte tan rápido, para que no te llamara atención semejante revuelo? Miró tu mesa y estaba vacía. ¿Dónde estaban el cenicero y la taza que estaban allí unos segundos atrás? ¿Habías estado realmente en ese bar? Necesitaba dormir, que la dejaras dormir, nada más que eso.